miércoles, 19 de abril de 2017

Hazlo



Va a costar.
Es mucho sacrificio.
Un camino duro.
Pero es tu camino y debes recorrerlo sin mirar atrás.
Sé que te miras al espejo y no sabes quien se refleja en él.
Sé que cierras los ojos y ves quien quieres ser.
No te van a regalar nada.
Te pondrán trampas a medida que avances.
Esas trampas, no son para que caigas.
Ni para que te rindas.
Ni para que cambies de rumbo.
Esas trampas te van a llevar justo a donde quieres llegar.
Esas trampas te van a hacer crecer.
Esas trampas estarán ahí para ayudarte.
Esas trampas son tu nueva familia.
Algunas, las verás venir de lejos.
Otras, aparecerán sin avisar.
Pero tienes que tener una cosa clara, esas trampas son tus amigas.
Despierta.
Sal de tu zona de confort.
Aprende a escucharte.
Aprende a escuchar a tu cuerpo.
Tienes la obligación de morir y renacer como alguien nuevo.
Más fuerte.
Más rápido.
Incansable.
Es tu camino.
Hazte con él.
Disfrútalo.
No te van a servir excusas.
Busca soluciones a las adversidades y abrázalas como a un viejo amigo al que no ves desde hace tiempo.
Muévete.
Nadie va a hacerlo por ti.
Llora, odia, aborrece, grita, siente el miedo bajo tu piel.
Después de esto, ríe, ama, admira, siéntete capaz.
Coge aire.
Llena tus pulmones.
Aquí empieza tu camino.
Sabes cual es la meta.
Sabes lo que debes hacer si quieres alcanzarla.
Hazlo.
Sólo hazlo.